lunes, 2 de enero de 2017

Soltar


Reptando en un avance imparable,
la oscuridad no me impide buscarte
aun sabiendo que no estás.

Quise imaginar otra cosa,
obviar los acontecimientos,
pero mi mente emocional
ya había sido raptada.

No sé con qué luchar,
he sido desarmada.

Maldito círculo vicioso,
concatenación de hechos
con caras diferentes,
de forma cíclica
y mecanismo exacto.

Un deseo de amar
me estremece
me conmueve
me enloquece.

Un sendero primitivo
de incoherencia,
irrealidad.

De arriba abajo,
de abajo arriba,
lucha constante
de corazón y mente.

Y me posee la euforia.

Así soy yo,
tratando de serenar
el impulso
que me domina.

Reprimir el ímpetu
en el juego social.
Buena imagen, sensatez,
autocontrol, madurez.

Un reencuentro con
la paz interior,
voluntario, buscado,
la mejor versión de mí misma.

Pero recaer en la droga emocional
es muy fácil,
pues largo es el recorrido
de experiencias varias,
escarmiento insuficiente
para un alma arrebatada.

Con comprender no basta,
llorar es de fuertes
cuando las bestias
alientan, hambrientas.

Soltar…
desprenderme
 del mayor apego
al que siempre he cuidado
como a un tesoro.

Soltar…
todo el aire
de los pulmones,
quedarme muy quieta,
ser sólo ahora.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Abrazar el caos

Hace tiempo que no escribo y más tiempo que no publico en el blog, a veces compartir la intimidad no es fácil. Y así termino el año, compartiendo unas líneas, ya me pedían a gritos que las escribiera.


Abrazar el caos una vez más,
consciente de los automatismos
que me dominan,
pero estando presente:
para mirar a los ojos
de mi espejo.

Ahora
la tempestad es más serena,
la adrenalina más sensata,
pero los versos no nacen
sin que bullan los sentidos
en una suerte de pirotecnia.

Alguien me dijo que
soy demasiado sentimental,
qué pecado el tener
los sentidos a flor de piel,
y la piel muy fina,
 conexión directa con el alma.

Y en la magia de la vida:
alguien me espera,
yo te busco,
tú la imaginas…

Todos detrás de lo admirado,
la pieza opuesta
para completar el puzle
del subconsciente,
repitiendo patrones,
creyéndonos tan libres…

Y me quedo con sus ojos fijos,
su abrazo sutil,
carácter conciliador
en palabras suaves,
mente abierta,
y seguridad calma.

[Pellizquito con vida propia
que anula mis reflejos].

Con la certeza de lo aprendido,
 la pureza que otorgan
las miradas directas y cristalinas
las verdades curvas, como sonrisas.

domingo, 17 de abril de 2016

Ser contigo


Jugar a seducir:
un roce, una caricia,
sutiles, contenidos.
Un beso húmedo,
un beso tierno,
calidez primaveral,
suspiro ligero.

Diálogo silencioso,
tu rostro me habla
expresivo, afligido;
cristalino, mar en calma.

Quiero sentirte con todos
los sentidos que poseo,
quiero poseerte sin creer
que te tengo.

Tu piel pegada a mi piel,
cálida, consciente,
tu aliento
en cada poro de mi cuerpo,
las hormonas, tu aroma…

Unidas por la misma cadencia
en un tempo perfecto,
acompasado,
saber que te presiento,
sentir que me veo
en tus ojos intensos.

Ese algo intangible,
ese ideal posible.

Desconozco la medida
del tiempo,
carcelario invento
pero fiable como el cuerpo.

Mi tiempo se detuvo en tus silencios,
se contuvo en tus labios,
se perdió en tus movimientos,
mi tiempo ya no es sólo mi tiempo…

Mis palabras son imprecisas,
no saben sentir;
mis emociones son difusas,
no saben mentir.
Mi corazón es joven y sabio,
miedoso y constante,
presente a cada latido.

Siéntelo cuando me toques,
óyelo cuando me beses,
caliéntate con su fuego
cuando estés conmigo
como bien tú sabes…

Quisiera ser contigo,
sólo ser.
Alargar ese deseo
de temor y anhelo,
demorar ese placer.

Quisiera robarte
en noche de luna eterna,
promesa delirante
de pasión y carne.


lunes, 1 de febrero de 2016

Madrid es la noche

En una ciudad como esta,
provinciana y cosmopolita,
personas del mundo
 confluyen como urbanitas.

De la mano de grandes amigas
me dejo fluir, ser, existir,
me convierto en mí misma,
me desinhibo, bebo, disfruto, bailo.

La conexión de las mentes,
vínculo fraternal,
la comprensión de lo evidente,
emoción tan natural.

Satisfacción que brota
de vísceras, tejidos blandos,
regocijo que explota
en sonrisas y labios.

Madrid es la noche,
su gente de todas partes,
el lenguaje universal,
el misterio de sus amantes.

La sorpresa de lo inesperado,
atracción controlada por
el dosificador de la duda;
pasión derramada por
el fruto de la apertura.

Vivencias que se impregnan
en el imaginario,
colectividades que concentran
energía, sudor, escenario.

Inteligencia, sensualidad,
vibraciones magnéticas.

El tiempo se detiene,
el tempo se atempera,
no hay reloj para cifras,
sólo amor para letras.

Abre el telón de lo inmoral,
de lo políticamente incorrecto.
Prueba a sentir lo real
de ampliar el intelecto.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Canción para soñar

Equivocadamente dijiste
que me amabas,
decías “te doy todo”
y no me diste nada.

Cúlpame de quererte por encima
del placer, deber y sufrimiento,
cúlpate por confundir
el amor y el sentimiento.

Algo de mí se me está muriendo,
pero sé que algo nuevo
 ya está naciendo.

No soy la misma,
y quiero vivir,
quiero vivir
como estoy sintiendo.

Digan lo que digan
yo tripulo mi barco,
digan lo que digan
en mi cabeza mando.

Hoy mejor que mañana
pues la vida es presente,
ya no vale posponer
los deseos siempre.

Cierro mis ojos
para imaginar
 las certezas que
pueblan mi mente,

para saber que
puedo ser feliz
de mil formas diferentes.

Cierro mis ojos
para evocar la emoción
de aquel instante…

fue real,
fue catarsis
y vi mi sueño:

Una constante.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Elegía a la inocencia

Guarda el calor del sol,
sigue el azul del cielo,
la luna te guíe en la noche,
la naturaleza cure tu duelo.

Las lágrimas limpien tu quebranto,
el perdón sane tu ira,
se diluya en el aire la violencia
que tu interior retorcía.

No sucumbas a la desesperanza,
no vivas abrazado al temor;
los artistas deben ser optimistas,
morir y renacer del dolor.

Confía en las personas que quieras
y si te engañan no sientas culpa,
pues viste aquello que mostraron
y tu misión no es buscar la parte oculta.

La bondad no se compra,
la empatía se cultiva.
El egoísmo es despiadado
si se mezcla con orgullo.

Y así, de crueldad
se visten las vivencias,
si la ignorancia latente
toma las riendas.

¿Crueldad o ignorancia?
Cómo ponerle nombre
al vacío voluntario,
a la vida malograda.

Si los demás quieren con egoísmo,
tú no seas como ellos,
porque llegado el momento
descubrirán
que siguen enamorados
de sí mismos.

Si te desnudaste al completo
y tu alma has descubierto,
no sientas debilidad, tan siquiera pudor,
pues tu apuesta fue arriesgada
y valiente fue tu amor.

Si la sinrazón te supera,
la soledad te burla,
te sientes herido, traicionado,
la memoria te atormenta.

Si la vida te pone a prueba
y no te dejas intimidar,
sino que aprendes, maduras,
y te vuelves a levantar,
recuerda:

te espera algo bueno,
cuando seas más fuerte,
 algo más sabio,
y tu miedo sólo sea
el impulso hacia tu anhelo.



jueves, 21 de mayo de 2015

Aunque no tengamos dueño, no somos libres

La otra noche, mientras veía unos bonitos fuegos artificiales frente al estanque de El Retiro, tuve tiempo de reflexionar sobre cuestiones varias. Las explosiones de luz y color eran espectaculares, y unidas a “El lago de los cisnes” o “La bella durmiente” de Chaikovski, además de otros temazos clásicos, lograban un ambiente casi místico. A pesar de la marabunta de gente que observaba agolpada, todos admiraban en silencio esa maravilla hipnótica que nos regalaba el Ayuntamiento (imagino). En algún momento me sorprendí a mí misma conmovida por aquellas luces y removida interiormente por emociones encontradas. Una de mis amigas bromeaba con tener voz de soprano para secundar la música. Sospecho que eso habría elevado el espectáculo hasta el culmen de la emotividad. Su comentario me hizo meditar sobre lo simples y manipulables que somos. Con cualquier necedad nos tienen entretenidos y contentos.

Los medios de comunicación nos acribillan los sentidos con todo tipo de información, con tal de que se cuele en nuestro subconsciente y se aloje allí, en silencio, pasando desapercibida así para nuestras mentes pensantes y racionales. Tenemos la posibilidad de pasar esos datos por embudos y filtros, ir desechando lo que no interesa, cerrar la boca, apretar los ojos, taparnos las orejas… La parte negativa es que hay dos obstáculos insalvables con los que lidiar: el primero es la cantidad incuantificable de estímulos que nos rodean (Bar Pepe, megafonía de Mercadona, modelos en la marquesina del bus, olor a Loewe, coches pitando, humo de tabaco, Cristiano Ronaldo, maniquíes con la boca abierta, vota PSOE, operación biquini, llévese dos por uno, Messi, compro oro, hacer, trabajar, crecer, ahorre el 20% en sus compras, farmacia 24 horas…); el segundo es la percepción sesgada con la que observamos el mundo, fruto de nuestros familiares, nuestra educación, el ambiente en el que nos hemos criado y nuestro entorno en general (incluyendo los estímulos que dije antes).

Por lo tanto, el trabajo para objetivar los hechos y las opiniones es arduo e improductivo al cien por cien, pero vale la pena intentarlo. Finalizado este proceso de autoconocimiento, podemos estar orgullosos a la par que resignados de que somos menos auténticos de lo que creíamos. Estamos listos para contraatacar. Ahora toca ser inteligentes para que no nos manipulen de más, toca poner en duda toda la información recibida, despojarnos de prejuicios y sacudirnos el miedo de encima. Que “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”, pues yo me cago en esa frase y digo que mejor una experiencia nueva que arrepentirse después echando la vista atrás.

Y todo esto para transmitir algo simple: que seamos responsables y votemos en las urnas, que no nos cuesta nada y nos merecemos otra oportunidad. Nos merecemos ilusionarnos, con inquietud pero sin miedo. Así que hagamos un pequeño esfuerzo para aportar lo poquito que podemos. No votemos en blanco, no favorezcamos así a los partidos grandes como hemos hecho siempre ignorando la ley electoral (incluyo un enlace interesante sobre el voto en blanco). http://hipertextual.com/2015/05/voto-nul-y-voto-en-blanco


Porque nos merecemos un cambio a mejor para la mayoría y el momento es ahora, porque ayer ya se fue y mañana es tarde.

Y para terminar, una canción de un grande como Ismael Serrano, cuya letra no deja de recordarme a este momento que estamos viviendo ahora.


viernes, 16 de enero de 2015

Intersexos

Querida intuición,
sombra de una certeza…
¿Será aberración
o joya de la naturaleza?

Las niñas de rosa,
de azul los niños;
para ellas la danza,
el fútbol para ellos.

Con falda, zapatos de tacón,
maquillaje hasta en el bolso
y cabellera larga
 hasta el cinturón.

Siempre con pantalones,
con marcados bíceps,
el pelo, ha de ser corto
y el coche, mejor caro.

Sexo:
masculino o femenino,
varón o hembra;
género:
femenino o masculino,
hombre o mujer.

Chico afeminado:
mariquita;
chica masculina:
marimacho.
Sujeto ambiguo:
vicioso.

Si tan distintos son los cuerpos
y múltiples las variedades,
¿por qué seguir la misma pista
y ceñirse a dos puntos de vista?

Genes atípicos convertidos
en censurables atributos,
sexos fenotípicos
que confunden cerebros.

Esculturas talladas
por artistas helenos,
sociedades antaño abiertas,
heridas de muerte
por miedos de occidente.

Personas bellas,
con bellos cuerpos,
quizá perfectos…

Ideales o temidos,
existen más géneros
de los que intuimos.

martes, 25 de noviembre de 2014

Individuales

A veces descubres que hay personas sorprendentes ahí fuera (quizá en tu ciudad o en el barrio de al lado), que, como bien dice Ismael Serrano: “te reconcilian con el mundo”. Porque confiar en los otros y compartir tus sentimientos con ellos no es fácil, sobre todo es complicado no hacerlo de forma superficial. Encontrar gente tan diversa que pueda converger en un punto no sucede todos los días.

Personas cuya curiosidad sea una forma de vida; personas sabias, reflexivas, emotivas; personas que sean con el sentido del humor; personas generosas porque sí; personas sin dobleces, transparentes (como una capa de Photoshop); gente con dificultades, que se choca con sus muros pero sigue adelante; gente flexible, moldeable (a pesar de las arrugas de su piel o de los días que llevan a la espalda); gente misteriosa, sensual, que se va como llegó (sin hacer ruido) pero tú te quedas con la certeza de que fueron reales; personas divertidas, charlatanas, que te contagian la risa y juntas os volvéis unas mamarrachas; personas que viven como quieren y quieren a su manera; gente estrambótica, que no deja tu atención indiferente; personas espabiladas, inteligentes incluso; individuos potencialmente artistas, que sin entender cómo, pueden pasarte desapercibidos; gente magnética, absorbente, con estilo propio y personalidad arrolladora; personas interesantes; personas buenas; personas combativas, valientes, que te retan, te envuelven en la batalla y te mejoran a ti mismo;

Individualidades sin las cuales esto habría sido un curso más. No obstante, ha sido una experiencia súper enriquecedora y muy excitante, porque cada día era intrigante, caótico y tremendamente productivo.

El individuo que ejercía de profesor… creo que ya sabe cuánto le aprecio. Y el resto de vosotros, individuales, ya sabéis dónde encontraros en estas líneas. Muchas gracias por ayudarme a crecer como persona.

Patri.

domingo, 23 de noviembre de 2014



Ordinarios, seguros de sí mismos, charlatanes, intransigentes, cordiales, vehementes, femeninos, vividores, afectuosos, dudosos, exquisitos…
Cuando cruzan esa puerta azul oscura, invisible para la mayoría de gente, todos pasan a ser lo mismo: un cuerpo desnudo, tal y como estaban al llegar al mundo. Dejan de parecer algo que no son. Todo empieza a verse con más claridad, no hace falta apenas luz, se trata de otra cosa… Se van despojando de barreras, caminando en una sola dirección, de regreso al origen primitivo y al lenguaje universal.
Aquel de pelo azabache, media melena y barba perfectamente delineada, muestra sus imperfecciones, su incipiente barriga, su masiva depilación corporal.
Ese jovencito de facciones armónicas y cuerpo fibroso se avergüenza del escaso tamaño de su miembro.
Este que ya no cumple cincuenta, cuya piel se ha dejado ganar por la gravedad, no esconde su cuerpo.
Ese otro treintañero de rostro poco agraciado pero torso escultural.
Otro efebo imberbe, va desprendiéndose del pudor conforme cruza miradas con los demás iguales.
Aquí son lo que son, diferentes pero iguales. En la “vida real” cada uno interpreta su papel:
El moreno de barba perfecta desborda narcisismo y frivolidad; el jovencito de facciones equilibradas derrocha seguridad, maneja palabras despectivas, se alimenta con la violencia; el de mediana edad es frío, tiene experiencia en inhibir sus sentimientos y ha hecho un máster en virilidad; el de treinta y tantos se muestra divertido y bromista, pero acumula rencor en su interior; el adolescente está perdido, superado por los prototipos y ansioso por experimentar cosas nuevas. Parece avergonzado, pero es una bomba de relojería.
En este enigmático y sugerente lugar se olvidan de antifaces, máscaras y disfraces. Dejan a un lado poses forzadas, gestos antinaturales y palabras hipócritas. Pueden prescindir de todos ellos, relajar sus músculos y a fin de cuentas, dejar de fingir. Saben lo que quieren, es un verbo sencillo y acotado. Se pueden dar múltiples posibilidades hasta encontrar la forma de acoplarse perfectamente en ese juego individual o grupal. El lenguaje es honesto, de fácil comprensión. La energía fluye libremente sin obstáculos que la limiten. Por fin la vida se reduce a una sola acción, una única y necesaria operación sin distracciones.

Las carencias de afecto, los excesos de protección, las inestabilidades mentales, las frustraciones emocionales, el sufrimiento interminable…Todo colisiona hasta explotar y se transforma en instantes de pura sinergia e intensa felicidad. Durante unos instantes, todos y cada uno de esos hombres se reencuentran con un lugar seguro y confortable donde hallan todo lo que necesitan para vivir y para ser dichosos. Y tienen consciencia de que esos momentos son fugaces, pero son reales, como la vida misma. Lo demás es puro show.

Gotas de vino salpicaban su cuello

Aunque he tenido el blog muy parado (es cierto), vuelvo con energías renovadas. He pasado unos meses realizando un curso que me ha exprimido la creatividad, así que me parece justo compartir algo de lo que he creado en el mismo. Empezaré con algo erótico.


Esa noche había salido a perderse por las calles de la urbe, cegada por la ira y el desengaño. En unas horas su vida se había desbaratado, pero ya no era una adolescente, no estaba dispuesta a malgastar sus lágrimas tendida en la cama. Caminaba con la mirada turbia y la mente más vacía que nunca, seguramente había colapsado.
Abrió la puerta de un bar cualquiera y le pareció que en su interior también era de noche. La decoración era oscura, un tanto tétrica, y todos los individuos que se encontraban allí vestían de negro, excepto ella. Le pareció un lugar apropiado, desde ese momento estaría de luto. A parte de eso, sólo le interesaba ingerir algo muy fuerte, que le quemara la garganta y le dejara el corazón hecho cenizas. De un lingotazo se bebió un chupito de absenta, y luego otro, después se detuvo más serena, a observar con más detenimiento lo que había a su alrededor. No muy lejos de ella, captó su atención un tipo de pie, que se apoyaba en la barra con aire de suficiencia. Además de vestir de oscuro, una capa de terciopelo le caía por la espalda, hecho que llenó de curiosidad a Beca. El hombre esbozó una sonrisa de medio lado y ella hizo lo mismo, instintivamente.
Dos horas después, se hallaba en una habitación tan oscura como el bar anterior, alumbrada tan sólo por un par de velas. El hombre de la capa la tumbó en su cama, mientras Beca se dejaba hacer. De cerca resultaba más guapo. Rostro algo pálido, aunque muy terso, casi como el de un niño. Pero él no era ningún niño. Pelo engominado hacia atrás, ojos excesivamente brillantes y negros, como el luto que llevaba ella desde aquella noche. El hombre misterioso se despojó de su capa, de su camisa negra, mostrando un torso musculado y pálido como su propio rostro. Poco después detuvo el cortejo para llenar dos copas de vino tinto, rojizo. Hablaba poco, solamente para pronunciar las palabras necesarias, o el nombre de Beca, como en esta ocasión. Su voz era muy grave y varonil, parecía de ultratumba. Ella estaba magnetizada por ese peculiar caballero que parecía calcular cada uno de sus movimientos con precisión de relojero. Eso la excitaba, y mucho, hacía tiempo que no experimentaba un ritual de apareamiento similar.
Beca sintió como aquel caballero apuesto volcaba la copa de vino sobre su cuello, provocando que un reguero se deslizara hasta su escote y bajara rápidamente hasta alcanzar su ombligo y otros lugares insospechados. Eso la excitó con más intensidad.
- Parece sangre - susurró él con la mirada muy fija, al tiempo que sonreía mostrando unos prominentes colmillos.
- ¿Eres un vampiro? - preguntó Beca con la voz entrecortada.
Entonces, el hombre lamió las gotas de vino que salpicaban su cuello y mordió con intensidad.

Ella profirió un grito de dolor y placer. Al fin había encontrado al chupasangre que se merecía.

martes, 22 de abril de 2014

ELEGÍA

Para alguien muy cercano...por siempre.

Jugar a vivir…
Morir sin jugar…
¿Subir para bajar,
saltar para volar?

Vivir buscando la melodía
que no desafine tu norte
que sí acompañe tu día.

Subir a cualquier tren,
bajar de algún avión,
correr sobre polvo azul,
caer bajo cielo marrón.

Respirar humo,
escupir oxígeno,
comer pienso,
beber vidrio.

Caminar sobre vacío
que gira
como una noria,
no tener calor ni frío,
ni siquiera hacer historia.

Escalar montañas,
cruzar tormentas,
alcanzar volcanes,
conocer los límites
de estos cuerpos mortales.

Vivir mirando
mirar oliendo
oler oyendo
oír tocando
tocar sabiendo
que puede ser amargo
eso de vivir.

Vida
áspera y sorda;
Vida
apestosa y ciega.

Soñar para vivir,
amar para vivir,
vivir para vivir…

La muerte es otra cosa.

jueves, 30 de enero de 2014

GÉNERO: erotismo; PALABRAS CLAVE: ¿Con una soga? / Postura imposible, gatita.

Mi último relato erótico, escrito anoche en los "Diablos Azules":

- ¿Con una soga? - se sorprendió su prima. Hasta ese momento no había sido consciente de lo insaciable que podía llegar a ser Lea.
- Sí - respondió con seguridad -. Es algo pendiente.
No había logrado ocultarlo más tiempo, finalmente Lea le confesó a su prima su peregrinación por el mundo fetichista. Desconocía si era por el influjo de la era internauta, los teléfonos inteligentes, el enfriamiento de los humanos o el deshielo de los polos, el caso es que buscaba algo diferente que le erizara el vello de todo el cuerpo, que le hiciera experimentar una excitación nueva, pura…aquella excitación primera.

Había pasado por zapatos excéntricos, tacones de vértigo, fustas de cuero desgastado. Los picos de las mesas (a más puntiagudos mejor), las pinzas en los pezones, las dilataciones en las orejas. Todo era novedoso y a la vez viejo, desgastado, un calco de las fantasías de los demás…

- ¡Postura imposible, gatita! - las dos rompieron en carcajadas. Su prima a cuatro patas, con un collar de minino en el cuello, y Lea contorsionándose en su propio cuerpo. Todo ello para disimular que el verdadero fetiche era su prima.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Mi tristeza

Hoy estoy triste y es por muchas razones, día a día percibo los cambios que suceden alrededor y la mayoría me parecen desoladores. Quizá esté predispuesta a ver lo negativo. El caso es que una parte de mí se avergüenza de vivir en un país cuyos cimientos se desmoronan, a pesar de que se yerga con orgullo, mientras entierra la mierda bajo tierra, rezando porque aguante al menos dos años y no salgan a la luz otros secretos que esconde el subsuelo. Muchos días me digo a mí misma que debo hacer algo: gritar, revolverme, asociarme, manifestarme… y me maldigo por haber perdido la motivación y la ilusión. Poco después me auto-justifico pensando en que tengo que organizar mi vida, encontrar un trabajo… Finalmente una única idea: escapar, salir huyendo de esta prisión de libertad. Porque cuando los derechos que poseemos como iguales y la dignidad inherente al ser humano son arrancados, entonces, ¿qué queda?

Limitar un derecho tan integrado y asentado en la sociedad como es el de huelga. Me imagino que debe de ser molesto aguantar el descontento y las protestas de los ciudadanos, esos a quienes acusan de haber vivido por encima de sus posibilidades. Y si ellos son molestos, los individuos que viven en la calle, probablemente por decisión propia o como forma de protesta y a costa de pedir limosna y de ensuciar las calles, esos, por supuesto, deben ser multados: que saquen el dinero de donde tan bien lo esconden.

Por cierto, esa gente que ha vivido por encima de sus posibilidades que se sacrifique por el bien común: contribuyendo más en sus impuestos, pagando más por alimentarse, por vivir entre cuatro paredes con suministros a precios desorbitados (a pesar de que sobra sol y agua no falta), por servicios básicos que deberían ser públicos, por actividades artísticas que llenan nuestras almas pero vacían nuestros bolsillos. Si no son capaces de asumir estos pequeños sacrificios, son libres para lanzarse desde el quinto, que ya se hará un apaño para incluirlo en la estadística como violencia de género.

Mi tristeza se convierte en piedad cuando veo que nuestros líderes (por llamarlos de algún modo), se ensañan en despellejar a los desesperados inmigrantes que intentan acceder desde Melilla. Deberían, como dijo el “Gran Wyoming”, poner las cifras del paro en las concertinas; o mejor aún, exhibir orgullosos los derechos que ya nos han expoliado. Pensándolo bien, si se juegan la vida es porque vienen de un lugar mucho peor que este. Pero, ¿de verdad vamos a permitir que derramen su sangre, vamos a matarles pasivamente mientras nuestras miradas vacías buscan otra distracción apaciguadora? Supongo que sí, porque los de abajo ya sólo tememos nuestra propia muerte, y los de arriba siguen alimentado su irrefrenable sadismo.

Mi tristeza y mi piedad se mezclan con rabia cuando llego a la conclusión de que esos de arriba que mueven las sogas, o los hilos, pretenden decidir lo que yo hago con mi dinero, lo que tú haces con tu enfado, lo que aquel ve por televisión, lo que éste escucha, lo que ella lee, lo que ellos piensan y en última instancia, en los actos de todos nosotros; quiero decir en los actos que llevaríamos a cabo si pudiésemos obrar con libertad, sin temor a recibir un porrazo, una puñalada trapera o una condena ejemplarizante.

Hoy me dejo muchas cosas en el tintero, pero lo de hablar sin decir nada ya se lo dejo a los que nos gobiernan y mandan. No pretendo desanimar a nadie, tan sólo hablo desde mi tristeza.